Las largas jornadas de estudio pueden llegar a producir cansancio, falta de concentración y disminución del rendimiento intelectual. Saber qué comer y qué no comer para poder estudiar mejor influirá positivamente en la capacidad de estudio.
¿Qué comer para estudiar mejor?
Para que el celebro humano pueda trabajar adecuadamente necesita como principal nutriente energético los carbohidratos en forma de glucosa. Aunque los carbohidratos son fundamentales para el celebro también se necesitan todos los demás nutrientes para que todo el organismo funcione correctamente. No solo es necesario nutrir al celebro de energía también se necesita tener una alimentación saludable para que el organismo funcione en equilibrio y en un estado de salud óptimo.
Existen alimentos que por su composición nutricional y alto contenido en antioxidantes, vitaminas B, ácidos omegas, minerales e hidratos de carbono son más adecuados para mejorar la capacidad de estudio, como son:
- Los cereales de desayuno a base de trigo y maíz o arroz o fruta.
- Los cereales de desayuno a base de muesli.
- Los lácteos (sobre todo el yogur).
- La pasta.
- El pescado azul.
- La Fruta (sobre todo los plátanos, la uva y los arándanos).
- La miel.
- El chocolate negro (porcentaje de cacao igual o mayor del 70%).
- Los Frutos secos (sobre todo las nueces, los pistachos y las almendras).
¿Qué no comer para estudiar mejor?
Se debe de limitar el consumo de alimentos que contengan grasas trans porque afectan al rendimiento mental y, además, producen daños en el organismo. Se encuentran en muchos alimentos procesados y ultraprocesados, como la bollería (tortas, galletas, bizcochos, etc.), los pasteles, los crackers, los platos precocinados de pasta, las pizzas precocinadas, las sopas “instantáneas” en polvo, las salsas «instantáneas», los alimentos fritos procesados, las salchichas, las hamburguesas, los perritos calientes y otros productos cárnicos reconstituidos.
Hay que tener especial precaución con las bebidas energéticas, el té o el café. Hay que consumirlas en pequeñas cantidades porque su consumo en exceso aumenta el nivel de ansiedad, disminuye la concentración y pueden producir dolores de cabeza e insomnio.
Recomendaciones en la alimentación para los estudiantes
Un desayuno completo es fundamental para empezar el día. Después de haber dormido toda la noche el celebro necesita los nutrientes para empezar a desempeñar sus funciones adecuadamente. Un buen desayuno estaría compuesto de hidratos de carbono (cereales de desayuno a base muesli o a base de trigo y maíz o arroz o fruta), lácteos y fruta. También se puede complementar el desayuno con una cucharada de miel o un trozo de chocolate negro.
La comida principal no debe de ser abundante y debe de contener carbohidratos (pasta, arroz o legumbres), proteínas (una ración de carne magra o pescado, huevo…), vitaminas y minerales (hortalizas, verduras y fruta). Después de la comida principal se debe descansar un rato o echar una siesta corta.
En la merienda se pueden comer lácteos (leche, yogur, queso fresco…), cereales, frutos secos, chocolate negro, fruta…
La cena puede contener los mismos nutrientes que la comida principal, pero con menos cantidad de alimentos, para intentar que la digestión no sea pesada.
Entre las comidas, para reponer energía, los frutos secos y la fruta son una buena opción.
Hay que beber agua, entre 1,5 y 2 litros al día. Estar hidratado es fundamentar para el buen funcionamiento del organismo.
Es fundamental mantener un buen descanso. Dormir bien afecta positivamente tanto a la salud física como la mental.
En definitiva, seguir los consejos de la dieta mediterránea es la forma más saludable de mejorar el rendimiento en el estudio.